19 nov. 2012

INFILTRADOS: ¡Que soy compañero, coño!


Ya van 2 años seguidos que no he podido disfrutar de mi cita con la estación otoñal. El año pasado por la salud de un familiar y este año por la mía. Gracias a los recortes sanitarios, mi diagnóstico casi lo realizaron con la “ruleta de la fortuna” (menos mal que hay grandes profesionales aun en este mundo).

Revisando las imágenes de mi última salida otoñal, en el 2010 (para olvidar que no me había tocado el coche, en la “ruleta”, sino una flamante pericarditis) me volví a encontrar con estos dos “infiltrados” que me evocaron al famoso “¡Que soycompañero, coño!” del 25-S.

Ahora que hay que luchar más que nunca por lo que nos pertenece, tener mucho cuidado con los infiltrados. En la naturaleza se distinguen enseguida a los “infiltrados”, pero estos no hacen mal alguno, si acaso algún favor a los fotógrafos.

Para los que sean del otro “bando” y quieran mejorar sus “artes ninja” para estar perfectamente infiltrados; aquí van unas recomendaciones.